Con aportes realizados por las propias Fuerzas Armadas, la nueva obra social de los militares busca comenzar con buen rumbo. OSFA está operativa desde el 1° de abril y durante este mes avanzó en ordenar su situación financiera y regularizar pagos a prestadores, con el objetivo de recuperar la atención en salud y las prestaciones para miles de afiliados en todo el país.

Según fuentes oficiales, OSFA avanza hacia su “normalización”. Además, Clarín pudo confirmar, a través de fuentes propias, que se pagaron deudas millonarias a importantes prestadores que no habían recibido ningún pago en casi un año.
Junto con los bajos salarios, que sitúan entre el 60 y el 80% de los militares con ingresos por debajo de la línea de pobreza, la crisis de la obra social se ubica entre las principales preocupaciones de la “familia militar”. Como informó Clarín, la atención de la ex IOSFA había colapsado en varias provincias.
Fuentes consultadas indicaron que las Fuerzas Armadas aportaron aproximadamente 80.000 millones de pesos para rescatar a la obra social, cuya deuda total asciende a 300.000 millones.
Lo que se espera con urgencia es el aporte de fondos comprometidos por Gendarmería y Prefectura, que, según se afirma, representan el 60% de la deuda de la “IOSFA residual”, es decir, unos 150.000 millones de pesos.
“El Ejército saldó la totalidad de su deuda, la Armada avanzó en su regularización y la Fuerza Aérea emitió las órdenes de pago correspondientes, en un proceso que refleja el compromiso de las Fuerzas con el sostenimiento del sistema de salud”, señalaron fuentes oficiales.
“Todas las provincias han iniciado el proceso de regularización, con pagos directos e indirectos —como reintegros, medicamentos y servicios— según las necesidades de cada jurisdicción”, añadieron.
### Aportes pendientes
Las quejas internas apuntan ahora a Gendarmería y Prefectura. “Se resisten a aportar el dinero. Gendarmería debe más que el propio Ejército”, expresó una fuente de esta última fuerza.
En la reorganización del sistema de salud de las Fuerzas Armadas, conforme al decreto 88/2026 firmado por Javier Milei, la nueva OSFA empezó a funcionar el 1° de abril. Sin embargo, Gendarmería y Prefectura, que formaban parte de la ex IOSFA, tendrán por separado la Obra Social de las Fuerzas Federales de Seguridad (Osffeseg).
La ex IOSFA fue una de las obras sociales más grandes del país, con 550.000 afiliados. Su sucesora, OSFA, quedó con aproximadamente 347.000 afiliados, ya sin incluir a las fuerzas de seguridad y sus familias.
El argumento para que las cinco fuerzas que integraban IOSFA realicen aportes es que se identificó una deuda acumulada desde 2017, debido a diferencias en la liquidación de aportes y contribuciones.
Aunque el rescate es bien recibido —con la prioridad en la salud—, se cuestiona que no hubo aportes del Tesoro Nacional (los cuales el ministro Luis Caputo negó a los sucesivos ministros de Defensa) y que las fuerzas debieron asignar recursos de partidas propias destinadas a otros fines.
El actual ministro de Defensa, el ex jefe del Ejército teniente general Carlos Presti, asumió en diciembre pasado. Presti designó como presidente de OSFA al general de brigada (R) Sergio Maldonado, y al coronel (R) Ariel Guzmán como administrador de la “IOSFA residual”, la cual tiene un plazo de un año para completar la transición, según el decreto.
La deuda de la obra social creció a un ritmo de 15.000 millones de pesos mensuales desde fines de 2023, durante la gestión de Milei en la Casa Rosada. Esta situación se atribuye al incremento significativo en los costos de medicamentos y a los bajos aportes. También se han planteado reclamos por una mayor eficiencia en el gasto y la realización de auditorías. Desde la nueva OSFA aseguran que la situación se está normalizando gracias al trabajo conjunto entre Defensa, las Fuerzas Armadas y la conducción de la obra social.